Hola Binyan Olam
Estamos al principio de la Tora nuevamente. La semana pasada se leyó la primera Perasha y este Shabat leemos Noaj (Noé).
D-s le dice a Noaj que construya un barco por que planea destruir el mundo por medio de un diluvio. Durante 120 años, Noé estaba llevando madera (triplay de Permaplay! [es un chiste local, si no le entiendes pasa]) a una montaña y construía su barquito. La gente pensaba que estaba loco, un barco se construye a las orillas del mar, no en las montañas donde no hay agua. Pasaban y le preguntaban qué estaba haciendo, él les contestaba que era un arca por que se avecina un diluvio, etc.
Los Sabios explican que está claro que D-s podría haber salvado a Noaj sin tener que meterlo en un arca, la razón que lo hizo así es porque quería que la gente viera lo que estaba haciendo y después de preguntar tal vez iban a despertar y enderezar sus caminos. Desgraciadamente la gente no reaccionó y pasó lo que ya sabemos que pasó.
Noaj era un hombre muy justo, pero estaba aislado en sí mismo. Se cuidaba de las malas influencias y educó a sus hijos de igual manera. Sin embargo, no trató de corregir a los demás, no trató de ayudar a la gente. Es por eso que tuvo que trabajar durante tanto tiempo, porque ya que él no iba a la gente había que hacer que la gente viniera a él. Después de que llegó la lluvia, Noaj permaneció durante un año entero en el Arca, su trabajo era alimentar y cuidar a todos los habitantes del Arca, es decir, a todo el mundo. Eso era lo que tenía que aprender: tomar la responsabilidad de otros también.
Sin duda es una lección de actualidad, nuestra filosofía no es “sálvese el que pueda”, más bien, como en los aviones, si hay un cambio de presión y las máscaras cayeran de los compartimientos superiores, primero debe ajustar su propia mascar y luego ayudar a su compañero.
SHABAT SHALOM!!!!!
Soly Firman






George Deek is an Arab-Israeli diplomat. In 2018, Deek was appointed Israeli ambassador to Azerbaijan. He is the first Israeli Arab Christian to become an ambassador. Deek grew up in an Eastern Orthodox Christian family in the Ajami neighborhood of Jaffa, in a building where the other tenants included Muslims, Catholics, Jews and a Catholic priest of Jewish ancestry.[2][3] His father, who worked as a tax advisor,[3] was one of the leaders of the Christian community in Jaffa who served as chairman of the Orthodox Association, and was considered a well-known and popular figure in the city until in 2015 a square was inaugurated in his memory in Jaffa in the presence of Mayor Ron Huldai.[4] According to Deek, his grandparents fled to Lebanon for safety when the 1947–1949 Palestine war, having been told that the Jews would slaughter them if they remained in their homes, but expecting to return home once Arab armies defeated the Jews.[3] According to Deek, when the war ended, his grandparents felt that they had been “deceived”, and decided to return illegally to their home in Jaffa rather than remaining in Lebanon as refugees. Since reentering the country was illegal, Deek’s grandfather, an electrician, was arrested and jailed.




















