Binyan Olam
En esta Perasha, Ekev, aparece la segunda Perasha que leemos en el Shema cada día: “Ve haya im shamoa…” Donde la Tora claramente nos promete que si seguimos y cumplimos con los preceptos habrá lluvia, la tierra nos dará su producto y estaremos satisfechos, y por el contrario, si no obedecemos, la lluvia cesará, la tierra no producirá y seremos expulsados a tierras lejanas, etc.
El Talmud nos dice que no hay suficiente recompensa en este mundo para pagar una Mitzva, una buena acción. La razón es porque son diferentes monedas, simplemente no alcanza. Cuando yo era chiquito estaba con mi papa en un viaje a Houston y en el centro habían unos edificios muy altos, mi papa me dijo que yo valía mas que esos edificios! Yo no lo podía creer, pero ahora es claro, es otro tipo de valor y es incomparable.
De ser así, como es que aquí la Tora nos promete abundancia y bienestar por cumplir con los preceptos??
Nuestros Sabios nos explican que en realidad la Tora no está hablando del pago sino de las condiciones de trabajo, es decir: si yo trabajo en una empresa, me dan oficina, teléfono, computadora, cafetera, ventilador, etc, etc. Al fin de mes, voy a recoger mi cheque y me dicen que no hay, pero además que yo debo! Si, porque me descontaron el teléfono, fax, computadora, etc. Claro que eso es ridículo! Eso es necesario para trabajar y el empleado no lo paga. Igual con D-s, Él nos da las herramientas para trabajar y no las cobra, no las descuenta del pago final. Y si somos mejores trabajadores, necesitamos mejores condiciones; hay empleados que cierran grandes negocios y necesitan viajar y salir a cenar a buenos restaurantes con los clientes y quedarse en buenos hoteles, eso no lo paga el empleado.
Si cumplimos los preceptos bien, nuestras condiciones de trabajo mejorarán sin descontar nuestro sueldo.
SHABAT SHALOM!!!!!
Soly Firman






George Deek is an Arab-Israeli diplomat. In 2018, Deek was appointed Israeli ambassador to Azerbaijan. He is the first Israeli Arab Christian to become an ambassador. Deek grew up in an Eastern Orthodox Christian family in the Ajami neighborhood of Jaffa, in a building where the other tenants included Muslims, Catholics, Jews and a Catholic priest of Jewish ancestry.[2][3] His father, who worked as a tax advisor,[3] was one of the leaders of the Christian community in Jaffa who served as chairman of the Orthodox Association, and was considered a well-known and popular figure in the city until in 2015 a square was inaugurated in his memory in Jaffa in the presence of Mayor Ron Huldai.[4] According to Deek, his grandparents fled to Lebanon for safety when the 1947–1949 Palestine war, having been told that the Jews would slaughter them if they remained in their homes, but expecting to return home once Arab armies defeated the Jews.[3] According to Deek, when the war ended, his grandparents felt that they had been “deceived”, and decided to return illegally to their home in Jaffa rather than remaining in Lebanon as refugees. Since reentering the country was illegal, Deek’s grandfather, an electrician, was arrested and jailed.




















