Binyan Olam
Esta semana se lee la Perasha de Naso en el libro Bamidbar.
Hay aquí una Mitzva muy interesante, la del Nazir. El Nazir es una persona que recibe sobre si un voto en el que se abstiene de beber vino o comer uvas, cortarse el pelo y entrar en contacto con algún muerto. Este voto es mínimo 30 días y máximo lo que la persona quiera. Al final del periodo, la persona trae unos sacrificios al Templo y se rasura todo el pelo. Después de eso ya vuelve a la normalidad.
Hoy en día no se hace por que al no tener Templo, un Nazir nunca podría salir de su estatus de Nazir.
En la Perasha está escrita esta Mitzva después del caso de la mujer infiel. Los comentaristas dicen que la conexión es por que una persona que ve a una mujer que le ha sido infiel a su esposo, debe alejarse del vino, ya que la bebida es una de las causas principales de la promiscuidad y desmoralización.
Sin embargo, los Sabios, le llaman al Nazir “Jote”, es decir, pecador. El motivo, dice el Talmud, es por haberse abstenido del vino. O sea, que si D-s te da una bendición y no la aprovechas, eres considerado un pecador.
Por un lado esta persona hizo bien al recibir el voto de Nazir y así protegerse de no caer y por otro lado se considera un pecador. Con todo esto se aprende un concepto central en el Judaismo: El Olam HaZe, lo material de este mundo, es una bendición pero también es una prueba. Si la persona utiliza lo material para bien, se eleva y eleva al mundo con él. Pero si se deja llevar por el materialismo, se hunde y hunde al mundo con él.
Mi ejemplo favorito: el celular! Una herramienta increíble que debería de proporcionar muchísimo tiempo libre para poder convivir más con la familia. Uno sale de la oficina temprano, se ocupa de sus llamadas una hora en el tráfico, y llega a casa libre para ayudar a sus hijos con la tarea o hablar con su esposa. Suena como un chiste, no? Lo controlas o te controla?
SHABAT SHALOM!!!!!
Soly Firman






George Deek is an Arab-Israeli diplomat. In 2018, Deek was appointed Israeli ambassador to Azerbaijan. He is the first Israeli Arab Christian to become an ambassador. Deek grew up in an Eastern Orthodox Christian family in the Ajami neighborhood of Jaffa, in a building where the other tenants included Muslims, Catholics, Jews and a Catholic priest of Jewish ancestry.[2][3] His father, who worked as a tax advisor,[3] was one of the leaders of the Christian community in Jaffa who served as chairman of the Orthodox Association, and was considered a well-known and popular figure in the city until in 2015 a square was inaugurated in his memory in Jaffa in the presence of Mayor Ron Huldai.[4] According to Deek, his grandparents fled to Lebanon for safety when the 1947–1949 Palestine war, having been told that the Jews would slaughter them if they remained in their homes, but expecting to return home once Arab armies defeated the Jews.[3] According to Deek, when the war ended, his grandparents felt that they had been “deceived”, and decided to return illegally to their home in Jaffa rather than remaining in Lebanon as refugees. Since reentering the country was illegal, Deek’s grandfather, an electrician, was arrested and jailed.




















